Diego Velázquez
En el siglo XVII, Velázquez pintó una serie de fábulas morales basadas en leyendas del mundo clásico. Abordó los temas mitológicos como si se tratara de una escena cotidiana. Sus personajes presentan un aspecto alejado de la idealización clásica, con rostros tomados de gente corriente, y un contexto espacial fácilmente reconocible para el público de la época.
Los borrachos o el triunfo de Baco
Dioniso o Baco era hijo de Júpiter y Sémele. Júpiter lo salvó del vientre de su madre y lo crió en su muslo hasta su nacimiento. Es el dios de las viñas, del vino y del frenesí. Se le suele representar como un joven coronado de hiedra o pámpanos y rodeado de sátiros, faunos y bacantes.
Marte
Ares o Marte, el dios de la guerra, tuvo amores con Venus. Al enterarse el esposo de ésta, Vulcano, realizó una red de hierro para sorprender a los amantes in fraganti y dejarlos al descubierto ante el resto de los dioses olímpicos. El cuadro podría representar al dios triste y pensativo al tener que dejar a Venus.
La fragua de Vulcano
Según el poeta Ovidio en las Metamorfosis, Apolo visitó la fragua de Vulcano o Hefesto, el dios forjador del hierro, para decirle que su esposa Venus le había sido infiel con Marte, el dios de la guerra. Éste es el episodio reflejado en el cuadro.







